viernes, 6 de febrero de 2015

¿Quién es? {Parte VII}


Jasper empezó a gritar como un loco tras la muerte de la chica que un día fue su amada, un día bastante lejano. Sin embargo, eso no volvió a pasar nunca más ni volvería a pasar, pues la chica permanecía sin vida sobre el suelo. Su cuerpo ya estaba frío y daba repelús mirarlo, daba asco, sinceramente. La sangre se había empezado a secar y se había incrustado sobre la blanquecina piel de Anne.

- Hijo de puta - dijo el alcalde en cuanto llegó al lugar del crimen. Fue el primero en hacerlo, ya que la tabernera y la viuda venían más atrás que él. Benjamín y la periodista tampoco tardaron mucho en hacerse presente.

- Colgarte de los huevos teníamos que hacerte - al alcalde todo le estaba superando
- ¿Qué te parece si te rajo la garganta? - dijo la periodista
- Matemos a este tipo... - prosiguió Benjamín
- Un momento. No toquéis a este hombre - dijo la viuda con un tono normal de voz. Aún así, no dejaba de lanzar miradas a las personas que habían lanzado improperios contra Jasper - Tiene las manos llenas de sangre, sí, pero ya está seca. Pienso yo que si él fuese el asesino se habría limpiado las manos, no habría esperado a que estuviesemos todos - argumentó la viuda para después acusar - ¿Y si es usted, señor alcalde? - la viuda dirigió la mirada hacia Axel - Anda insultando a todos y acusando sin pruebas.... ¿Se está usted delatando? -

Aquello dejó planchado al alcalde, aunque supo como superar esos argumentos de la viuda - Viuda... ¿por qué la apodan viuda? ¿Mata a todos sus hombres? Cuando murió la anfitriona del lugar usted estaba sentada muy cerca del lugar del disparo, cuando murió el sacerdote usted no estaba en el salón... ¿es usted la asesina? - Axel miró como las mejillas de la señora viuda se volviesen de un color rojizo.

- Ya está bien de echarnos mierda unos a otros - continuó diciendo la periodista mientras depositaba su vista en el doctor. Él seguía en el suelo, llorando la vida de la joven Anne - Esta idea de separarnos no ha sido buena. Somos seis; hagamos dos grupos... por ejemplo - pasó la vista por todos - viuda, usted vaya conmigo y con el alcalde, el otro grupo estará formado por Benjamín, el doctor y la tabernera. A la mínima, gritad - 

***

Benjamín miró a la tabernera y ambos al doctor, que seguía en estado de shock - Yo quiero irme - dijo el doctor mirando al suelo y caminando como un sonámbulo.  - Quiero irme de esta mierda de lugar - se apoyó en Benjamín ya que este se había parado. El mayordomo se llevó las manos a los labios y se giró para susurrarles - me parece haber visto algo, voy a ir a buscar, si me pasa algo vosotros intentad juntaros con los demás - antes de que pudiera salir en busca de ese algo, la tabernera le dio la mano.

- Espera, Benjamín - dijo la tabernera y se hizo con un gran bloque que sería de la decoración del lugar - si intenta hacerte algo, dale con esto - acto seguido, le pasó el bloque decorativo que descansaba sobre una mesilla pequeña del pasillo.

***

La viuda movía las caderas como una Diosa, al menos eso pensaba el alcalde que iba tras ella mirándola el culo - Shh, alcalde - le dio un codazo la periodista. Eso que estaba haciendo el hombre estaba mal ¡Por Dios! Estaba 'ultrajando' a una pobre viuda sin que esta se diese cuenta.

- ¿Y usted viuda...? ¿Qué le pasó a...? - preguntó el alcalde mientras volvían a bajar las escaleras para dirigirse a una de las salas traseras. La viuda miró a la periodista y después a Axel sin creérselo. Por fin alguien le preguntaba algo.

- Murió hac...hace tiempo...- no dijo nada más, intento sonreir y en sus ojos azules podía verse el dolor de sus palabras. El alcalde entendió que debía callarse, por eso no dijo nada más.

- ¿Cómo dijo Benjamín que se llamaba la mujer? ¿Lydia de Boer, no? - el hombre sacó su movil y accedió a internet, poniendo el nombre de ella después. A los pocos segundos, aunque había mal tiempo y las conexiones eran unas pordioseras, el buscador reflejó varias entradas con 'Lydia de Boer'. El alcalde se paró en seco y llamó la atención de las dos mujeres.

***

La situación estaba siendo desesperada para el doctor y la tabernera que permanecían quietos en la misma posición que se habían quedado cuando Benjamín se marchó en busca de ese 'algo' - ¿Sabe Doctor? le voy a contar un secreto que nadie sabe.... - se sonrió la mujer y el hombre la miró incrédula. ¿Qué pensó? Pues que ella era la asesina y le iba a matar 

- ¿S...Sí? - preguntó el doctor acojonado
- He descubierto un pasadizo por el que se puede haber colado el asesino. Quizá podamos dar con él o ella si investigamos -
- Uff... ¿Y don...donde está? - dijo más sereno el doctor, echando de su cabeza la idea de la tabernera y su posible etiqueta de asesino

- Sígame... - el doctor hizo caso a la mujer y emprendió la marcha con ella. Al momento llegaron al sitio en el que estaba ese pasadizo - Mire, es ahí... - señaló la mujer con el dedo y caminó ella en primer lugar. - Lo descubrí al toquetear cuadros, por si había otro como el del comedor ¿No cree que es una locura? - Jasper asintió y caminó con ella. Ambos hicieron el mismo proceso con el cuadro que se hizo cuando descubrieron la pistola. Y una vez abierto el pasadizo, se colaron en él. Lo que no sabían es que en el lugar, fuera del pasadizo, una persona caminaba decidida hacia ellos. Sin embargo, cuando se encontró lo suficientemente cerca del cuadro, cerró este, poniendo cola en su apertura. De esa manera, el doctor y la tabernera quedarían encerrados para siempre, muertos en vida.

***

La viuda miró a la periodista. Axel estaba intentando coger más cobertura para poder seguir buscando sobre la mujer aquella

 ' Doctora Lydia de Boer. Trabajó en el hospital psiquiátrico de la villa, pero fue ingresada tan solo dos años después de hacerse con la dirección por supuesta perdida de cordura al tener tanto poder. Tres años después consiguió curarse y abandonó el lugar. Estuvo desaparecida durante los meses siguientes hasta que regresó a la villa y se quedó a vivir en ella. Actualmente reside en una de las mayores mansiones que hay en el lugar ' 

Terminó de leer Axel cuando se escuchó un golpe sordo proveniente del comedor, tan solo dos salas más allá de donde se encontraban. Axel guardó rápidamente el móvil, salió corriendo y fue perseguido por la periodista. La viuda iba en tercer lugar - No hay nada... - dijo la periodista cuando la viuda llegó. No había nada, cierto, pero, al darse la vuelta para emprender el camino de vuelta, por donde habían venido, vieron como Benjamín, o al menos su cuerpo sin vida, colgaba del techo. Sus ojos estaban cerrados y parecía no poder moverse, no querer. Había sido la siguiente victima. 

3 comentarios:

  1. Alaa!!!! Me he leído el VI y el VII ahora y me he quedado.... O_o Cuánta gente muerta en un momento!!! Pero bueno, eso significa que ya falta menos para saber quién es el culpable >_<
    Un besoo

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    Respuestas
    1. ¡Hola! ¡Hola!

      Ya se va acercando el final y las quinielas por el asesino se están cerrando cada vez más :3

      ¡Un saludo!

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  2. Bueno tendré que leerme los anteriores¡¡ te sigo y te leo¡¡ un abrazo¡¡¡

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