sábado, 28 de febrero de 2015

Los Últimos Días



Lily volvió a quejarse en aquella tullida cama de hospital. Entonces, no pudiendo hacer nada, abrió los ojos y lo primero que vio fue el blanco techo de aquel cuarto. No hacía otra cosa que ver el techo del hospital y alguna que otra vez hablar con cualquier persona que pasase por allí. Pero no, por allí no pasaba nadie, solo la única persona que Lilian nunca pensó que fuese a estar ahí con ella, a su lado, día y noche. Esa persona era el chico más cabrón que se había echado a la cara; el tipo que siempre te contestaba con groserías, aunque había algo en él que atraía.

El fuerte carácter del joven, la personalidad distante de él te hacía quererlo. Si, ya sabemos, no respondía nunca bien, siempre cosas bordes y tajantes, pero en esa situación el chico que había ahí había vuelto a nacer. Lilian necesitaba la compañía de alguien antes de morir; la vida de la pelirroja se estaba agotando y terminando como un cigarro al que le das caladas muy grandes y poco pausadas.

- No entiendo p...porqu...porqué haces es....es...esto - volvió a respirar con fuerza la pelirroja. El chaval no dijo nada, solo hundió la cabeza, nuevamente, en el libro de lectura y cerró los ojos. Pero la situación le estaba agotando, no podía callarse, por eso añadió....

- Soy guapo, nada más - entonces, él miró a la joven. Esta le sonrió y volvió a ponerse la mascarilla que le daba vida, la que daba oxígeno a la chica. Cerró los ojos y volvió a sentir esa desagradable sensación; mejor dicho, no sentía, puesto que de barbilla para abajo estaba muerta.


Continuará...

2 comentarios:

  1. Me ha gustado mucho!! Estoy ansiosa esperando a que subas más. Un besito!

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