miércoles, 28 de enero de 2015

¿Quien es? {Parte II}


- Ahora... - continuó hablando Benjamín - les leeré la carta que todos ustedes han recibido. En ella podrá verse que esta noche va a ser especial, muy especial - dijo el mayordomo con un tono bastante positivo ¿Pero a qué se refería? Solo era una cena ¿Y por qué estaban todas esas personas ahí? ¿Qué relación podía tener la viuda con el mismo Benjamín? Dejando eso de lado, el hombre comenzó a leer la carta con un tono de voz bastante claro




 Buenas Noches

Me complace invitarle a usted, buena persona, a la cena de gala que se celebrará el día 4 de Febrero a las 23:00 horas. Se le recomienda  acudir al sitio sin problemas en mente. La cena va a estar presidida por un buen ambiente, buenas relaciones y, por ende, de buena comida y bebida. Se preguntará usted quien le está escribiendo estas palabras. Pues le diré para su información que se trata de una de las personas más influyentes en la villa.

Atte: L. D. B.

El mayordomo guardó la carta en el sobre correspondiente y se guardó este en un bolsillo de su esmoquin. Hecho esto, caminó bordeando a todos los presentes - Es para mi, señoras y señores, un auténtico placer contar con la compañía de la señorita... - en ese momento, la puerta que daba al comedor, se abrió. Tras eso, unos tacones resonaban en el suelo, una melena morena se veía agitar - Lydia de Boer - concluyó el mayordomo con una gran sonrisa viendo como todos los presentes ponían caras raras. Seguro que estaban pensando que no sabía quien era ¡Claro! Un día te llega una carta citándote en un lugar y después, cuando llegas a ese lugar, te quedas descompuesto; así tenían que estar todos los presentes.

Lydia comenzó a hablar, fijándose en el gesto petrificado que tenían todos; algunos con la boca abierta y otros con la vista fija en la morena - Es para mi un placer haber podido reunir a estas buenas personas. Todos sabemos que una villa... - los invitados seguían mirándose sin tener ni idea. Mientras eso ocurría, Lydia caminaba alrededor de la mesa -recordemos que la mesa tiene forma rectangular y en cada lado hay cuatro sillas, quedando una en la parte central y, por ende, otra silla libre, ya que las demás estaban ocupadas - y dedicaba miradas a los presentes mientras a lo lejos, Benjamín, sonreía sin parar, como si le hubieran inyectado alguna jeringuilla que le obligase a forzar los labios de esa manera - Una villa no puede funcionar si no hay un sacerdote -miro al sacerdote - una autoridad y algo de ocio - miró a la tabernera y al alcalde - o... por ejemplo... la mujer más influyente del país, gracias a su marido - dedicó una sonrisa a la viuda - Bueno, ustedes ya me entienden ¿no? - miró a los demás que faltaba por nombrar.

***

- Benjamín, por favor, cierra las ventanas y tápalas, no quiero que los cristales se mojen - dijo la morena cuando comenzó a llover y ella se sentó a la mesa y, por supuesto, el mayordomo le hizo caso - Deseo que la cena les guste y se lo pasen muy bien, en compañía - volvió a sonreir la anfitriona. También, los invitados volvieron a mirarse con cara de extraños, alguno, como el alcalde, con cara de bobo - Cuando quieras, Benjamín. - dándole esa orden, el hombre del esmoquin podía empezar a llevar los platos a la mesa. - Creo que... hoy nos lo vamos a pasar muy bien ¿No creen ustedes? - Lydia le dedicó una mirada al Doctor, otra a la viuda y, sus ojos, terminaron en la tabernera - Aunque ustedes no se hayan pronunciado sobre tal cosa, les he reunido por la relación que guar..... - en ese mismo momento, la morena no pudo acabar la frase. Las luces, dado el mal tiempo, se apagaron. También, como las cortinas de la sala estaban corridas no se vio nada. Eso sí, sonó algo fuerte, como un sonido de un disparo e instantáneamente, chillidos por parte de algún invitado. Pasados unos segundos de horror y panico por la oscuridad, las luces volvieron a entrar en contacto y la sala se iluminó. En dicho instante, la viuda soltó un grito de terror al ver que, la cabeza de Lydia, reposaba sobre el plato blanco de cerámica que tenía. En el plato había manchas de sangre. Los presentes pudieron corroborar que la morena, en ese entonces, tenía un disparo en la cabeza y, su cuerpo, reposaba sin vida. Alguien la había matado.

2 comentarios:

  1. Wooww O.O sorprendente. Me recuerda a un episodio de Hora de Aventura. El relato esta lleno de misterio, la mayor interrogante que tengo es: ¿Por que motivo eligieron a todos ellos?
    Seguire leyendo los demas episodios
    Un beso!

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    Respuestas
    1. ¡Gracias por pasarte a leer!

      Tus comentarios siempre me alegran!! Por supuesto no tardarás mucho en saber cuál es el motivo... !

      Un abrazo :)

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